
El anuncio como tal ya es una buena pastilla por si mismo, no necesita más empuje para ser un buen chiste. Esa tipografía de crimen sórdido, y especialmente esos morritos que pone el vigilante, severo. Esa es precisamente la actitud con la que nos gusta imaginarnos que van a trabajar los encargados de supervisar las grabaciones de seguridad de cualquier empresa, no?
Pero a nosotros nos ha hecho especial ilusión porque nos recuerda cariñosamente a nuestro onírico Andrés:

Ese entorno de cuarto oscuro, la amenaza de los rincones a la sombra... el cuarto de las goteras de nuestra mente, justo eso es lo que buscábamos para Andrés en La Aventura de Petri, los del Tram lo han entendido a la perfección.
OS VIGILAMOS...




