lunes, 4 de octubre de 2010

ALCÁZAR DE SAN JUAN


Abycine ha ido muy bien, claro, en esto uno siempre anda sobre seguro.
Lo que nos apetece contar es el viaje de TREN-HOTEL con Jordi Costa del que hacíamos un poco de coña en la última entrada. No sabíamos que estabamos bromeando sobre un tema muy serio, estábamos burlándonos ni más ni menos que de EL PROPIO DIABLO.
El tren en teoría salía de Barcelona a las 21:30, pero ya de entrada nos lo retrasaron a las 00:00 por una resaca de la huelga o algo así. Creíamos que esa iba a ser la gran pala de la noche porque provocaba que, en lugar de llegar a Albacete a las 2:00 como estaba previsto llegaríamos a las 4:00 y algo, una hora de poca broma, una hora de caras pálidas y frío.
Pero el terror todavía no nos había enseñado sus ojos: al llegar a Albacete tuvimos que despertar a Costa de un sueño profundísimo, todos estábamos medio idiotas, a medio hacer, después de tantas horas en unos asientos de pura tortura medieval. En la puerta del vagón nos esperaba una señora sudamericana que se quejaba de que la puerta no se abría. En lugar de apretar ningún botón verde para que la puerta se abriera, nosotros, contrahechos, decidimos escucharla y pensar cómo consolarla. Había nervios, en fin, temblores. Y bueno, el tema es que el tren se puso en marcha de nuevo, y nos fuimos de Albacete.
A nadie se le ocurrió darle al botón de "ABRIR". La señora no se quejaba de que el mecanismo no funcionase, se quejaba de que no lo lograba abrir con la mente.
Eso significó tener que bajarnos en la siguiente estación: Alcázar de San Juan, a una hora y pico de trayecto:


Un pueblecito encantador, pero que no estaba preparado para la vida a las cinco de la madrugada, y ahí tuvimos que esperar dos horas y pico más, hasta las 8 de la mañana, cuando pasaba el siguiente tren de vuelta a Albacete.
De repente, la señora sudamericana, Jordi Costa y nosotros, nos convertimos en vagabundos, hermanos de sangre. Caballeros de la noche y del frío. Durmimos un poco en algún banco tonto, Costa se dedicó a andar en círculos. La señora creemos que rezó algo, nos protegía del Diablo claramente presente entre nosotros.
Total, que llegamos a Albacete casi a las 10 de la mañana, justo a tiempo para desayunar algo y darlo todo en la rueda de prensa del libro Una Risa Nueva. Traumatizados. Detrás de estas sonrisas había el dedo frío del Demonio dentro de nuestros culos.


Sólo faltaba ella.

4 comentarios:

Txutxo siempre creyo en ti dijo...

No estaba buena,no?¿

VENGA MONJAS dijo...

UF, no.

marcos jávega dijo...

Xavi Daura, me recuerdas a Harold:

http://www.youtube.com/watch?v=neh17-LR_X8&feature=related

vico dijo...

"Caballeros de la noche y del frío", poesía en la desesperación.